Saludar ayuda el mercadeo de su empresa

Saludar ayuda el mercadeo de su empresa

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En primera clase de administración del curso de plan de negocios, después de varios años de intentar ingresar por fin logre un cupo para poder estudiar este curso de varios módulos.  Ese primer día en que me dirigía para el aula con gran emoción y ansias, al momento de ingresar por la puerta y ver que ya había algunos de mis nuevos compañeros sentados esperando iniciar, una voz me interrumpe mientras tomo asiento.

  • buenas tardes, ¿Cómo esta usted?,

Yo volteo hacia él respondiéndole la pregunta, es el profesor que esta de pie al frente de la clase esperando más compañeros que están por llegar, él me mira con un gran sonrisa y responde.

  • ¡Que bueno!!!

Y continua hablando con mis compañeros, pero esta vez incluyendo con su mirada a mi en su conversación.

Minutos después continúan llegando más compañeros y me percato de que cada vez que alguien entraba el profesor lo saludaba con la misma pregunta, misma sonrisa y misma energía; y cada uno de mis compañeros entraban y respondían la pregunta mientras se sentaban en el asiento elegido.

Al momento de iniciar la clase el profesor nos hace una observación, que tal vez para ustedes como para mi, es el comportamiento habitual de personas que no se conocen, entrar en silencio, buscar un asiento y sentarse para esperar a que el profesor de inicio a la clase.  Pero el observo que entrabamos sin saludar, ni buenas, ni buenas tardes, ni nada y así nos compartamos casi todos lo que ingresamos a ese salón.

Luego de mostrarnos nuestra desatención, continuo diciéndonos: 

  • Todos los que estamos aquí somos clientes potenciales, trátelos como tal.

Mi pensamiento fue tiene razón, todos estamos ahí por el mismo objetivo consolidar una empresa o un idea de negocio, estamos ahí porque queremos crecer, porque queremos darle un impulso a nuestro emprendimiento y los compañeros son potenciales clientes y esta desatención nos puede costar una mala impresión.

Después de ese día, cada uno de nosotros saludábamos entrar a ese salón clase.

Ya ha pasado años desde esa primera clase y recuerdo toda la ayuda que nos brindo el profesor en ese curso, y esa enseñanza la he aplicado en todo.

Toda esta introducción es para mostrar un punto muy importante que algunas personas olvidan incorporar en su cultura empresarial.

Hace poco visiten una empresa para asistir a una primera reunión como proveedor, cuando ingrese a la empresa me atendió una persona que muy amablemente me indico que esperar mientras localizaba a la persona con quien tenia la reunión, ya en la lobby (sala de espera), note que varios empleados entraban por la puerta principal pasaban por lobby para dirigirse al área de puestos de trabajos, pero lo hacían sin saludar, sin decir buenas tardes o buenos días. En una ocasión de este transito me adelanto a decir buenas tardes, pero no obtuve respuesta y pensé ¿y si fuera un cliente? ellos entraban y no reconocían si era un cliente o un proveedor, pero al final eso no importa.

Continuo mi historia, después de unos minutos de espera una muchacha ingresa por la puerta principal, me saluda muy amablemente y me pregunta:

  • ¿Ya lo atendieron ?

Le indico que si, que estoy esperando a alguien y ella vuelve a preguntar

  • Si ¿ya lo localizaron?

Lo cual yo respondo nuevamente que si, que me ayuda la muchacha de al lado.

Esta segunda persona que me atendió es de servicio a cliente, de recepción, y se supone (en buena teoría), que debe tratar con los clientes que llama o ingresan a la empresa de esa manera; el trato estuve muy bien.  Pero ¿Qué pasa con los otros empleados?  Todos en una empresa debemos estar en conjunto para hacer sentir a nuestros clientes como bienvenidos, es importante recordar esta simple regla de saludar, tomando en cuenta que aunque no trabaje en servicio al cliente, recepción, ejecutivas de cuentas o más, debemos tratar a otros como nos gustaría que nos traten.

El Saludo tiene un gran valor simbólico porque dependiendo de cómo lo expresemos será entendido como un gesto de cercanía, de proximidad, de relaciones profesionales o afectivas o un mero gesto de cortesía y de buenas costumbres.